En un encuentro histórico, docentes, agrupaciones sociales, representantes municipales y equipos técnicos de distintas instituciones se reunieron en las instalaciones de IRID (Instituto de Rehabilitación e Integración del Discapacitado) para dar los primeros pasos hacia la creación de la Primer Huerta Sensorial Inclusiva de la provincia. Un espacio pionero que busca despertar los sentidos, promover la integración y transformar la manera de aprender y convivir en comunidad.
En un encuentro cargado de entusiasmo y compromiso, distintos actores de la sociedad rivadaviense se reunieron ayer para dialogar sobre un proyecto que surgió entre los docentes del nivel primario Esc. Leonor Ferreyra e IRID. El mismo promete transformar la comunidad: la Primer Huerta Sensorial Inclusiva de la Provincia de Mendoza.
Se sumaron al mismo directivos de la Esc. Félix Pesce Scarso, (nivel secundario), integrantes de la Agrupación Hormigas, representantes del municipio, miembros del equipo técnico de la Dirección de Nivel Superior, y referentes del área de discapacidad, quien junto al director y equipo de IRID, se sentaron a la misma mesa con un objetivo común: construir un espacio pedagógico, social e inclusivo que acerque la naturaleza a todas las personas, sin barreras.
La huerta sensorial será un lugar donde los sentidos se despierten: aromas, texturas, colores y sonidos se combinarán para que niños, jóvenes y adultos —con y sin discapacidad— puedan aprender, disfrutar y compartir experiencias en igualdad de condiciones.
Este primer encuentro marcó el inicio de un camino colectivo que busca unir la educación con la inclusión y la participación comunitaria. Los presentes, entre ellos, la Coordinación de la Práctica Profesional y Residencia Docente del ISFD y T N° 9-006 «Profesor Francisco Humberto Tolosa», coincidieron que se trata de un proyecto ambicioso y pionero, que no solo fortalecerá la enseñanza, sino que también abrirá puertas a nuevas formas de integración social.
Con emoción y esperanza, los protagonistas de esta jornada celebraron los primeros pasos de un gran sueño que pronto comenzará a concretarse. Mendoza se prepara para recibir una huerta que será mucho más que un espacio verde: será un símbolo de unión, aprendizaje y respeto por la diversidad.

